viernes, 12 de marzo de 2010

Me subo en La Ley, me bajo más o menos en Cristian Castro

El metro de Satiago es muy pro, no como el vetusto subte porteño ni como ese adefesio de culebra gigante naranja que es el metro de México.
El metro de Santiago, para que se den una idea, tiene plasmas en las estaciones, así no te aburrís los 2.5 ó 3 minutos que tenés que esperar entre un tren y el otro. También tiene pantallitas planas más chicas adentro de los vagones (vagones es un decir, porque son trenes boa, que podés caminar desde una punta a la otra del tren sin pasar por ninguna puerta).

Ahí, en las teles, pasan de todo: videoclips, noticias, comerciales, recomendaciones sobre el uso del sistema de transporte público... mil cosas.

Hace muy poco acabo de descubrir que la programación siempre comienza a la misma hora y se repite día tras días con las mismas cosas (lo único que cambian son las noticias, pero como tienen un tiempo determinado, todo el resto de la programación sigue con el mismo timming).
Lo descubrí cuando varios días seguidos me bajé en la misma estación y Julieta Venegas estaba por la misma parte de la canción.

También descubrí, con el cambio de mes, que la programación cambia periódicamente.

Como todos los días dejo a mi hijo a la misma hora en el jardín, todos los días me tomo el metro cuando el Beto Cuevas se está desgañitando con "...necesito tu calooooor...", hago el trasbordo de una línea a la otra cuando Cristian Castro empieza a cantar "Lloran las rosas" (no me jodas, que nombre estúpido para una canción) y me bajo dos paradas más allá, cuando está terminando.

Tras mucho reflexionar al respecto... bueno, mucho no, un poco... bueno, un poco tampoco, en realidad se me acaba de ocurrir... la cosa es que lo pensé, ¿tamo?. Lo que pensé es que quizás, si uno fuera ciego, se podría guiar por la música para moverse sin problemas por el metro.

Se debería hacer un mapa musical: A las 9 en punto te tomás el tren, vas a escuchar que Avril Lavigne está cantando la de Alicia en el País de las maravillas, ahí le das laaargo laaargo laaargo, hasta que Thalía diga por tercera vez "...tequila, tabaco y ron...", subís la escalera y te subís en el momento en que Calamaro comienza El Salmón y te bajás cuando termina la canción (si pudieras ver, sería el momento en que Calamaro llega frente a cámara).

6 comentarios:

Christian dijo...

El problema con los ciegos es si les cambian la música.
Veo que sos un visionario, solo que Hollywood se te adelanto, Bruce Willis en una pelicula de ladrones coordinaba el tiempo con otro con canciones en vez de con un cronometro.

ElFlaco dijo...

No podemos evitar a Cristian Castro ??? por que en lugar de ciegos vamos a terminar todos sordos.
Por otro lado mi estimado amigo Ud es un visionario, tiembla Julio Verne.

Christian dijo...

Esperemos que al visionario no se le empañen los lentes

Tampax Ultra dijo...

Si se me empañan los lentes no importa, me bajo en Ricky Martin y espero a que se desempañen.

Teb dijo...

Querido Andrew, un gusto volver a leerte.
Por eso me acabo de enterar de tu situación laboral.
Si te interesa, en la agencia siempre tenés las puertas abiertas. Daniel me lo ha dicho incontable cantidad de veces.
Y para mi, la verdad verdadera, sería un honor trabajar con vos, macho.
Abrazos y besos a la flia.

Tampax dijo...

Lo sé Tebi, lo sé.
Primero intentamos por acá para no traumatizar tanto a la familia, que se acaba de mudar. Si no sale nada, vemos donde vamos.
Abrazo grande.