miércoles, 4 de junio de 2008

Yankee no se nace, se hace.

Estoy en Miami trabajando, pero a la vez haciendo un experimento lingüístico/antropológico. Desde que llegué no he dicho ni una sola palabra en inglés... y no que no haya hablado con nadie, me la he pasado hablando con gente, que se creen. Uno es antisocial, pero no para tanto.
El experimento consiste en pasar el día y medio que tengo que estar acá, hablando únicamente en español.
De hecho, entré en una heladería y el tipo estaba viendo a Jorge Rial y después lo cambió a TyC para ver no se qué de Independiente. En la calle, hasta ahora escuché sólo a 3 grupitos de gente hablando en inglés, todos los demás, español... y unos en portugués, pero no cuentan, porque deben ser turistas.
El tema es que, pese a ser un bolonqui comparada con otras ciudades gringas, Miami ES una ciudad gringa con todas las letras. Tránsito ordenado, poca basura en las calles, los teléfonos públicos funcionan bien, está todo arregladito y bonito (salvo zonas muy específicas con casitas prefabricadas o monoblocks, que para los gringos son como villamiserias prácticamente).
Esto es porque los latinos que viven acá no son latinos latinos, son latinos yankees, que han sufrido alguna transformación misteriosa en el avión o en la balsa y que ahora no tiran más basura en la calle, ni escupen al piso, ni se pasan los semáforos en rojo, ni siquiera en amarillo.
Si me sale el experimento, es señal que hay una abrumadora mayoría de latinos yankees y ahí les escribo la conclusión de esta reflexión. Si no, no.

3 comentarios:

Christian dijo...

Hay muchas cosas que se nacen y otras ese hacen ... pero la mayoría se hacen.
Un genio es 5% inspiración y 95% transpiración

Tampax Ultra dijo...

Pero no vas a comparar un genio con un yankee.

Anónimo dijo...

Un yankee es un genio, o nunca un genio sería yankee. O un genio quiere ser yankee, aunque si lo pensás bien seguramente un yankee nunca sería genio, o si. No se, qué dije?